1.3.09

DEJAME


Déjame asomarme
al balcón
de tus ojos moros
y desde allí deslizarme
a tus verdes jardines
de esperanzas nuevas.

Déjame navegar
por el río
de tus lágrimas
que allí calmaré
tus oscuras simas
con los besos de
mis palabras.

Y déjame, al fin,
cantarte una nana
¡mi hombre enamorado!
que te duerma tranquilo
en la dulce cuna
de mis abrazos.

2 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

un poema exquisito nos entregas..

muy bello


saludos fraternos con el cariño de siempre..

≈ Estrella ≈ dijo...

GRACIAS POR SEGUIR MI BLOG EL TUYO ESTA MUY HERMOSO Y TUS POESIAS BELLAS, QUE TENGAS UNA LINDA SEMANA SALUDOS